En un mundo cada vez más acelerado, las elecciones del consumidor evolucionan de forma continua, moldeadas por nuevas expectativas, comportamientos y necesidades.
El sector del retail asume, en este contexto, un papel central, funcionando como reflejo directo de las transformaciones sociales. Por eso, analizar las marcas en este escenario se vuelve esencial para comprender no solo el mercado, sino también la propia evolución del consumidor.