Cuando pensamos en Rolls-Royce, pensamos en estatus, exclusividad y en la reputación de ser "una de las mejores marcas del mundo".
Sin embargo, y como demuestra Pedro Tavares al compartir este caso de estudio, descuidar la valorización de la marca en las operaciones financieras de las organizaciones pone en riesgo estrategias y decisiones, pudiendo incluso generar pérdidas.